Soy Esther y este es mi nuevo blog… Un lugar donde me gustaría compartir las recetas que conozco con vosotros. Esas que nos han enseñado nuestras madres con ingredientes tradicionales y otras incorporando productos de diferentes países.
Para decorar galletas con glasa real solemos utilizar dos tipos de textura. Por un lado la glasa de perfilado y por otro la de relleno.
La receta es la misma para ambas texturas. Únicamente debemos hacer un poquito más liquida la receta de relleno, incorporando agua a nuestra receta inicial. Yo para no pasarme con el agua lo hago con un vaporizador hasta conseguir la textura adecuada.
Receta de glasa real para decorar galletas
Ingredientes
400 gr de azúcar glas
70 gr de clara de huevo pasteurizada
1 c. c. de zumo de limón
Preparación
Pon las claras de huevo en un recipiente completamente limpio y seco. Bate con unas varillas hasta conseguir que las claras tengan una textura que se conoce con las puntas blandas.
En este punto añade el zumo de limón y ve incorporando cucharada a cucharada el azúcar glas. Batiendo hasta conseguir una textura muy firme de manera que no se caiga la glasa de las varillas.
Esta mezcla es la llamada glasa para perfilado. Para hacer la glasa de relleno solo debéis separar la parte de glasa que necesitéis y añadirle agua como os indicado poco a poco con un vaporizador limpio hasta tener una mezcla más fluida.
Y por último colorear vuestra glasa real para las diferentes decoraciones.
Desde hace ya algún tiempo, la aparición en nuestras vidas de las galletas de jengibre significa que la Navidad está próxima. Las podemos encontrar en diferentes formatos aunque los más conocidos son los muñecos, corazones e inclusos pequeñas casitas decoradas con un montón de nieve en sus tejados.
También hay varias recetas pero todas suelen incluir un edulcorante como la melaza y diferentes especias como canela, clavo, nuez moscada y por supuesto jengibre.
Estas galletas son una ocasión única para compartir un ratito con vuestros hijos. Son unas galletas deliciosas y quedan estupendas decoradas, y a ellos les encantará ayudaros. Podéis ademas aprovechar para hacerle un pequeño agujero antes de hornearlas y una vez que las tengáis decoradas, pasarles una cinta y servirán de decoración de vuestro árbol.
Receta de Galletas de jengibre
Ingredientes
150 gr de harina blanca de repostería (podéis poner toda la harina integral o blanca)
150 gr de harina integral
25 gr de copos de avena (opcional)
120 gr de mantequilla a temperatura ambiente
1 huevo
50 gr de miel
50 gr de azúcar de coco o moreno
5 gr de levadura química en polvo
25 gr de jengibre fresco rallado
1/2 c. c. de nuez moscada
1/2 c. c. de canela molida
Una pizca de sal
Preparación
En un recipiente ponemos la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar moreno y batimos hasta conseguir una crema.
A continuación incorporamos el huevo y removemos bien hasta tenerlo completamente mezclado. Añadimos la miel y volvemos a mezclar.
Ahora podemos incorporar las especias, el jengibre rallado y los copos de avena si hemos decidido ponerlos.
Movemos bien y añadimos por último las harinas que habremos tamizado previamente junto con la sal y la levadura.
Removemos bien hasta conseguir una masa que podamos manejar pero que no esté excesivamente dura.
Extendemos la masa entre dos laminas de papel de hornear y dejamos reposar la masa en la nevera mínimo una hora.
Precalentamos el horno a 175º C calor y arriba abajo.
Sacamos la masa de la nevera y cortamos las galletas con los moldes que más nos gusten.
Horneamos las galletas durante unos 12 minutos aproximadamente y cuando esté listas las dejamos enfriar por completo sobre una bandeja antes de decorarlas.
Una vez frías podéis decorarlas con chocolate blanco o con glasa real.
Vamos a aprovechar que estamos en temporada de calabaza para hacer unas galletas muy ricas con este producto. Tienen un sabor muy suave y son tipo bizcochitos. Además son aptas para intolerantes al huevo porque no lo necesitan para su elaboración.
Antes de comenzar con la receta hablaros de cómo elaborar la calabaza. Necesitaremos incorporarla en puré. Para ello podéis hacerla de diferentes maneras. Si la vais a hacer en el horno, la podéis poner en un trozo con la piel y dejarla que se cocine. Normalmente necesitaremos un tercio mas del peso que nos pida la receta porque al procesarla perderemos algo de peso.
Si no tenemos pensado encender el horno ese día podemos utilizar el microondas para cocinarla. Para ellos debemos pelar la calabaza, la troceamos en cuadraditos y la ponemos en un recipiente apto para el microondas. La podemos tapar con la tapa anti salpicaduras del microondas y la vamos cocinando a intervalos de 3 minutos a máxima potencia. Hay que tener mucho cuidado al sacarla para no quemarnos con el vapor. Una vez que la tenemos blandita la pasamos a un colador para que escurra el exceso de agua y después la trituramos con un tenedor. Dejamos que enfríe totalmente antes de utilizarla en nuestra receta.
Receta de Galletas de calabaza sin huevo
Ingredientes
(25 galletas)
200 gr de puré de calabaza
110 gr de mantequilla a temperatura ambiente
240 gr de harina de repostería
75 gr de azúcar de coco o moreno
2 gr de levadura química en polvo (1/2 c. c. )
2 gr de bicarbonato sódico
3/4 c. c. de canela molida
1/4 c. c. de nuez moscada molida
1 cm de raíz de jengibre rallado
1 pizca de sal
100 gr de pepitas de chocolate
Preparación
En un recipiente ponemos la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar moreno. Batimos todo junto hasta conseguir una crema homogénea
Añadimos el puré de calabaza que habremos preparado previamente y volvemos a mezclar.
En este momento podemos añadir ya el resto de ingredientes secos: la harina, la levadura, el bicarbonato, la canela, la nuez moscada y también el jengibre rallado. Si tenemos jengibre en polvo también podemos usarlo, pero añadirlo con precaución porque si ponéis en exceso quedarán unas galletas demasiado picantes.
Una vez mezclados todos los ingredientes podemos poner las pepitas de chocolate y mezclar de nuevo. Nos quedará una masa con aspecto demasiado húmedo pero no os preocupéis porque debe ser así.
Envolvemos nuestra masa en un papel film y dejamos en el frigorífico un mínimo de dos horas. También podéis dejarla de un día para otro.
Pasado este tiempo ya podremos manipularla para hacer nuestras galletas.
Precalentamos el horno a 170ºC calor arriba y abajo. Cubrimos una bandeja con papel de horno y hacemos bolitas con la masa del tamaño de una nuez. Debemos colocarlas separadas porque después crecen mucho.
Horneamos durante unos 12 minutos aproximadamente y después dejamos enfriar completamente antes de comerlas. Al sacarlas os puede parecer que están muy blandas pero una vez frías cogen más cuerpo.
Aprovechando que se acerca Halloween, vamos a hacer unas galletas muy facilitas en la que podéis involucrar a vuestros hijos si les gusta ayudaros en la cocina. Y si no están muy interesados lo estarán en cuanto vean el resultado. Estarán deseando llevar estos dedos de bruja al cole para desayunar, y enseñárselos a sus amigos.
Os animo a que lo intentéis porque se sentirán muy orgullosos de poder hacer sus propias galletas. Además son las galletas típicas de mantequilla que están realmente deliciosas.
Receta de Dedos de bruja
Ingredientes
(para 25 dedos aproximadamente)
250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
1 huevo
400 gr de harina de respostería
75 gr de azúcar glas
Colorante alimentario verde y rojo
Almendras crudas (pueden ser marconas o incluso con la piel, quedarán muy terroríficas)
Azúcar glas extra para la sangre
Preparación
En un recipiente ponemos la mantequilla a temperatura ambiente. Debemos sacarla con antelación de la nevera para conseguir la textura cremosa que necesitamos. Debe estar blandita.
Añadimos el azúcar glas y movemos bien hasta mezclarla con la mantequilla.
Incorporamos el huevo a esta mezcla y removemos hasta tenerlo totalmente integrado. El huevo también lo tendremos a temperatura ambiente.
Por último, agregamos la harina. Debemos hacerlo en tres tandas y mezclando bien cada vez. Puede que no necesitemos toda la harina o que debamos incorporar un poco más. Debemos obtener una masa manejable, que no se nos pegue en las manos pero que no esté dura.
La masa estará lista cuando tenga la textura de una plastilina blanda.
Es el momento de teñirla de verde. Si no tenéis tiente no pasa nada, los podéis hacer también de color carne, y cuando estén recién salidos del horno les ponéis un poquito de cacao en polvo con un pincel para darles un aspecto envejecido.
Para teñir masas lo mejor es utilizar un tinte alimentario en pasta. Dan muchísimo más color con poca cantidad y no cambian la textura de la masa. Si no tenéis este tipo de tinte la siguiente mejor opción son los tintes en gel (lo podéis encontrar en tubos en muchas tiendas de barrio o grandes superficies). La peor opción es el tinte líquido, tiñe poco y además deja la masa pegajosa. Yo utilizo la marca Sugarflair, que son muy buenos, son aptos para intolerantes al gluten y tienen muchísima caducidad. Si los vais a usar a menudo os los recomiendo. Yo los compro en Maria Lunarillos.
Una vez lista la masa es hora de llamar a los niños. Debemos cortar la masa en trocitos y hacer bastones de tamaño de dedos.
En un extremo presionamos para poner la almendra como si fuera la uña. Dais forma a los dedos.
Con la ayuda de un cuchillo de mantequilla para que no corte, marcamos las rallitas de los nudillos.
Metemos los dedos de bruja en el horno precalentado a 175º, calor arriba y abajo, durante unos 15 minutos. Vigilamos porque dependerá de lo que caliente nuestro horno.
Mientras se hornean vamos a preparar la sangre. Necesitaremos una cucharada sopera de agua. La ponemos en un recipiente e incorporamos el tinte rojo. Después de mezclarlo bien, incorporamos azúcar glas hasta tener una mezcla espesa, para que se pueda manejar bien. Si esta demasiado líquida se extenderá demasiado.
Una vez horneados los dedos los dejamos enfriar totalmente en una rejilla.
Y es hora de ensangrentarlos. Nosotros hemos mojado la parte de abajo para darles el efecto de que ha sido arrancado de la mano. También con un palillo hemos puesto sangre alrededor de la uña y por lo nudillos. Pero podéis hacerlo como más os guste.
Un problema que puede surgiros es que al sacar los dedos se os caigan las almendras. No os preocupéis, la sangre las pega fenomenal. Poner un poquito en el dedo y colocad la almendra. Dejad secar y se pegará perfectamente.
30 gr de mantequilla (podéis utilizar con sal, le da un toque muy especial)
50 gr de azúcar de coco (o moreno o el que utilicéis)
55 gr de harina de trigo(*)
1/2 c. c. de levadura química
50 gr de chocolate troceado (minimo 55% cacao)
50 gr de chocolate negro troceado para decorar
*Si queréis hacer estas galletas sin gluten solo tenéis que sustituir la harina de trigo por 55 gr de harina de arroz, o por una mezcla de harina de arroz y harina de almendra a partes iguales.
Preparación
En un recipiente apto para microondas ponemos el chocolate junto con la mantequilla y lo fundimos en tandas de aproximadamente 30 segundos. Iremos removiendo para ayudar a que se funda el chocolate sin que se queme. También podéis hacer este paso al baño maría, pero en ninguno de los casos debéis dejar que la mezcla se caliente en exceso.
En un cuenco aparte batimos el azúcar junto con el huevo hasta tener una mezcla cremosa y esponjosa. Unos 3 ó 4 minutos.
Agregamos el chocolate fundido y mezclamos. Recordad que no debe estar muy caliente.
Mezclamos la harina con la levadura y tamizamos sobre la mezcla anterior hasta tener una masa homogénea. Añadimos los chips de chocolate y los incorporamos bien por toda la masa removiendo la mezcla.
Calentamos el horno a 170ºC calor arriba y abajo. Ponemos un papel sulfurizado en una bandeja de horno y colocamos montoncitos de masa con una cuchara separados entre si. También podemos meter la masa en una manga pastelera y hacer la misma operación.
Sobre la superficie de cada galleta colocamos trocitos de chocolate negro troceado. Horneamos durante unos 12 minutos hasta que las galletas estén agrietadas por la superficie.
Sacamos y dejamos que se enfríen sobre la bandeja durante unos 5 minutos y después con la ayuda de una espátula las trasladamos a una rejilla para dejar que se acaben de enfriar.
Como estamos en temporada de calabacín vamos a aprovechar para hacer una receta dulce. Si, habéis leído bien, calabacín en un bizcocho. Podéis encontrar multitud de recetas que incluyen calabacín. Yo probé esta y me dio tan buen resultado que es la que figura en mi recetario.
Lo más interesante es la jugosidad que conseguimos con el aceite y el propio calabacín. Y también el sabor que le dan las diferentes especias utilizadas.
Yo he puesto anacardos tostados y almendras molidas. Podéis usar también avellanas o incluso nueces. Yo tengo que prescindir de estas últimas porque mi hija es alérgica pero quedan fabulosas sobre todo si las tostáis ligeramente antes de añadirlas.
El glaseado de limón es un tema aparte. Podéis ponerlo o prescindir de él. El toque de limón es fabuloso, podéis incorporarlo en ralladura como veréis en otras recetas, o incluso dejarlo preparado aparte y simplemente servirlo sobre algunos trozos.
En cuanto a la harina podéis utilizar harina normal, integral o una mezcla de ambas. Así tendréis un bizcocho un poquito más sano.
Bizcocho de calabacín y frutos secos
Ingredientes
280 gr de harina floja
3 huevos
65 gr de anacardos tostados
35 gr de almendra molida
80 gr de azúcar de coco o endulzante que prefieras
150 gr de AOVE
300 gr de calabacín rallado
5 gr de levadura quimica (1 c. c. )
3 gr de bicarbonato (1/2 c. c. )
Una pizca de sal
1/2 c. c. de nuez moscada
Para el glaseado (opcional):
El zumo de 1/2 limón
Azúcar glas
Preparación
En un bol ponemos los huevos a temperatura ambiente junto con el azúcar y batimos con varillas hasta que esponjen.
Una vez montados añadimos el aceite y mezclamos bien.
En un recipiente aparte mezclamos la harina junto con las especias y tamizamos sobre la mezcla anterior. Debemos hacerlo con una espátula y con movimientos envolventes
Una vez hemos mezclado bien la harina y las especias, introducimos los frutos secos. Los anacardos los he troceado para que se encuentren los trozos. Las almendras están molidas.
Finalmente pelamos el calabacín y lo rallamos. Podéis poner el calabacín sin pelar, se verán trocitos verdes pero estará igual de rico. Lo mezclamos con la masa hasta que esté totalmente incorporado.
Engrasamos y enharinamos un recipiente para horno y vertemos la mezcla. También podéis poner papel de horno forrando el recipiente.
En el horno precalentado a 180ºC calor arriba y abajo, cocemos el bizcocho durante unos 40 minutos hasta que al pinchar en el centro con un palillo éste salga limpio.
Dejamos enfriar sobre una rejilla por completo
Si optamos por glasear el bizcocho debemos esperar hasta que esté completamente frío. Para realizarlo ponemos el zumo de limón en un bol y vamos incorporando el azúcar glas hasta tener una crema espesa. Solo debemos verterla sobre el bizcocho y repartirla con una espátula.
Estas magdalenas son una muy buena opción para desayunar o merendar porque salen siempre perfectas.
La harina de centeno integral junto con la miel le dan un sabor y una textura maravillosa. Podéis sustituir el yogur natural por otro más cremoso como uno griego si no os da miedo aumentar un poquito las calorías de estas magdalenas. Además debéis dejar reposar la masa en la nevera un mínimo de una hora y veréis que cogen un copete digno del mejor repostero.
Animaos a hacerlas porque vuestro paladar os lo agradecerá.
En un recipiente ponemos los huevos y el azúcar y batimos unos 4 minutos hasta que la mezcla esté espumosa
Incorporamos la leche, el yogur, el aceite y la miel y batimos de nuevo hasta que todo el conjunto este mezclado. Insistir en el fondo del recipiente para que no se quede pegada la miel.
Aparte, mezclamos la harina de trigo con la levadura y la tamizamos sobre la mezcla anterior. Removemos hasta que esté perfectamente incorporada.
Por último incorporamos la harina de centeno integral y volvemos a mezclar hasta tener una mezcla homogénea.
Dejamos enfriar la masa tapada en la nevera mínimo una hora. También podéis dejarla de un día para otro.
Calentamos el horno a 180ºC calor arriba y abajo.
En una bandeja de horno o en una especial para magdalenas (de las que tienen los huecos para poner las cápsulas de papel), ponemos nuestras cápsulas para magdalenas y las rellenamos con la masa. Rellenamos hasta 2/3 del molde. Yo utilizo unos moldes individuales de silicona que ocupan menos espacio a la hora de guardarlos.
Ponemos las magdalenas en el horno precalentado durante 13 minutos aproximadamente o hasta que hayan subido completamente y al pincharlas con un palito este salga limpio.
Sacamos y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
Yo no suelo ser muy de dulce pero tengo que reconocer que tengo debilidad por todo aquello que incluya entre sus ingredientes limón. Me encanta en galletas, en bizcocho, en crema con frutas…
Estas galletas llevan muy pocos ingredientes y tienen una textura muy esponjosa. Además son perfectas en verano porque resultan muy refrescantes.
Si las guardáis en una lata o en una bolsa zip, aguantan más de quince de días. Pero van perdiendo su sabor cítrico, así que es preferible no aguantarlas mucho tiempo.
Receta de Galletas de limón
Ingredientes
230 gr de harina de repostería
120 gr de mantequilla a temperatura ambiente
80 gr de azúcar blanca grano
1 limón
50 gr de miel ecológica
8 gr de bicarbonato
2 gr de sal
Preparación
Ponemos la mantequilla en un recipiente y batimos con las varillas hasta conseguir una crema.
Incorporamos el azúcar y batimos de nuevo hasta que la mezcla esté totalmente integrada.
Rallamos el limón con cuidado, sin llegar a la parte blanca porque amargaría. Reservamos. Exprimimos el zumo del limón y colamos. Incorporamos a la mezcla anterior el zumo de limón, la miel y la sal. Mezclamos todo de nuevo.
Por último, echamos la harina, el bicarbonato y la ralladura de limón, y mezclamos con una espátula hasta obtener una masa blanda.
Tapamos el recipiente con un papel film y la guardamos en la nevera un mínimo de 30 minutos.
Cubrir un par de bandejas de horno con papel sulfurizado y con una cuchara ir cogiendo porciones de masa. Les damos forma redondeada con las manos y las colocamos en la bandeja dejando una separación entre ellas.
Horneamos en el horno precalentado a 180º con calor arriba y abajo durante unos 10-12 minutos. Hasta que adquieran el tono que os gusta. Yo las dejo mas bien blanquitas.
Una vez fuera del horno dejarlas en la bandeja durante unos minutos antes de cambiarlas a una rejilla para enfriar porque son mas fáciles de manipular, ya que recién salidas del horno son muy blanditas.
Hoy vamos a darle un uso diferente a la calabaza. Acostumbrados a comerla en recetas saladas como las cremas, al horno, o incluso en chips, la calabaza es un gran alimento para incorporar a las recetas dulces.
Se trata de un alimento muy rico en nutrientes, bajo en calorías y con un alto contenido de agua. Muchas se caracterizan por el alto contenido en betacarotenos y otros carotenoides con propiedades antioxidantes.
Tiene un alto contenido en fibra lo que le hace recomendable por su efecto prebiótico y recuperador de la función intestinal.
Imaginaros que maravilla poder comeros un trocito de este bizcocho sabiendo que estáis ayudando a vuestro organismo.
La calabaza asada es perfecta para incorporar en bizcochos, magdalenas o similares, sustituyendo el azúcar por el dulzor de la calabaza. Además combina muy bien con cardamomo, jengibre o incluso pimienta.
Receta de bizcocho de calabaza asada
Ingredientes
450 gr de calabaza asada
5 huevos
400 gr de harina
150 gr de panela
120 gr de AOVE
16 gr de levadura química
1/2 c. c. de nuez moscada
Preparación
En primer lugar vamos a asar la calabaza. Para conseguir 450 gramos de calabaza ya asada, deberemos asar unos 600 gramos. Cortamos la calabaza en trozos grandes y los ponemos en una bandeja de horno. Horneamos a 180ºC durante unos 25 minutos.
Dejamos enfriar la calabaza mientras seguimos con el resto de ingredientes.
Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que hayan montado ligeramente.
Incorporamos el aceite y mezclamos con suavidad hasta incorporar.
Aparte mezclamos los ingredientes secos (harina, levadura y nuez moscada) y los tamizamos en dos veces sobre la mezcla anterior. Mezclamos bien hasta tener toda la harina incorporada y una mezcla homogénea.
Por último añadimos la calabaza. Para ello primero le retiramos la piel y después la trituramos con un tenedor. Dejamos que repose en un colador para escurrir el exceso de agua. Mezclamos con la masa con movimientos envolventes hasta tener toda la calabaza incorporada.
En un molde previamente cubierto con papel de hornear ponemos nuestra masa.
Metemos en el horno precalentado a 175ºC calor arriba y abajo durante unos 55 minutos o hasta que al meter un palillo éste salga limpio.
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Aprovechamos que estamos en plena temporada de fresas para hacer un bizcocho con estas preciosidades.
Hay que destacar la cantidad de propiedades que tienen las fresas. Son ricas en hierro y en magnesio. En vitaminas como la K y el ácido fólico, y la maravillosa vitamina C. Y lo más importante, en 200 gr solo tenemos unas 66 calorías y una gran cantidad de fibra.
Receta de Bizcocho de fresas
Ingredientes
300 gr de harina fina Florencia Aurora ecológica ( o de trigo)
3 huevos
150 gr de azúcar integral de caña
150 gr de aceite de oliva extra virgen
1 yogur natural
115 gr de leche
10 gr de levadura
300 gr de fresas frescas
Almendras crudas fileteadas
Una pizca de sal
Azúcar glas para decorar
Preparación
Lavamos las fresas y las cortamos en cuartos. Reservamos.
En un bol ponemos los huevos a temperatura ambiente junto con el azúcar y batimos durante unos 3 minutos hasta que la mezcla esponje.
En ese momento añadimos el aceite de oliva y mezclamos bien.
Incorporamos el yogur y la leche y mezclamos lentamente.
En un recipiente mezclamos la harina, la levadura y la sal y en dos tandas la tamizamos sobre la mezcla anterior. Batiendo ligeramente hasta que nos quede una mezcla homogénea.
Por último, ponemos las fresas cortadas en cuartos que habíamos reservado y las mezclamos lentamente con una espátula.
Vertemos la mezcla en una bandeja que previamente hemos cubierto con papel de horno. Yo he usado una rectangular (35 x 20) para que el bizcocho no quede excesivamente alto, pero podéis hornearlo en el molde que vosotros prefiráis.
Ponemos por encima las almendras fileteadas.
Metemos en el horno precalentado a 175 ºC arriba y abajo durante 40 minutos aproximadamente.
Pasado este tiempo pinchamos para ver si esta listo. Si el palillo sale limpio ya podemos sacarlo.
Dejamos enfriar en el molde sobre una rejilla y una vez frío, espolvoreamos con azúcar glas y ya podemos probarlo.