Masa quebrada (salada)



El tema de las masas a veces resulta complicado y por ello quizás, no hacemos estas tartas saladas o dulces que bien nos pueden salvar una cena o una fiesta.

Pero no os preocupéis porque esta masa en particular es muy sencilla de hacer y resulta realmente deliciosa a la hora de elaborar una tarta salada o quiche como la denominan  en las regiones donde se originó.

La masa quebrada es una masa muy grasa con lo que no debemos abusar de ella. Se denomina quebrada por lo frágil y fácil de romper que resulta una vez horneada. Existen multitud de recetas pero todas llevan principalmente harina y mantequilla. El resto de ingredientes puede variar.

Si seguís los pasos a la hora de trabajar con esta receta en particular, veréis que es fácil de manejar y hará las delicias de vuestras tartas.

Receta de masa quebrada (salada)

Ingredientes

  • 125 gr de mantequilla fría
  • 250 gr de harina de trigo para repostería o floja
  • 50 gr de huevo
  • 15 gr de nata (35% m.g.)
  • 5 gr de azúcar
  • 5 gr de sal

Preparación

  • Mezclamos en un recipiente el huevo, la nata, el azúcar y la sal y reservamos. 

  • En un bol ponemos la harina y la mantequilla fría cortada en dados. Con los dedos vamos desmenuzando la mantequilla a la vez que la mezclamos con la harina. Nos quedará una especie de migas de harina pegajosas.
  • En este momento incorporamos los líquidos que teníamos reservados. Removemos la mezcla hasta tener una masa homogénea que no se debe pegar en las manos. No debemos amasarla demasiado. Una vez lista hacemos una bola, la aplastamos y la envolvemos en papel film.
  • Dejaremos reposar la masa al menos una hora en la nevera antes de usarla.

NOTA: esta masa se puede preparar con antelación y congelar. Lo único que debemos hacer es sacarla el día de antes y dejarla que se descongele en la nevera antes de seguir con el proceso de horneado.

Horneado de la masa quebrada

  • Para hornear la masa quebrada y prepararla para luego rellenar, en primer lugar debemos sacar la masa de la nevera un rato antes para que coja temperatura. Si la hemos dejado reposar solo una hora podremos trabajarla casi al momento. Pero si la hemos preparado el día de antes o la teníamos congelada, deberemos dejarla más tiempo porque estará demasiado dura para poder trabajarla.
  • Enharinamos la mesa donde vayamos a estirar la masa y vamos estirando con el rodillo hasta conseguir un grosor de unos 2 ó 3 cm.

  • Para poder colocarla en el molde podemos enrollar la masa en el rodillo y así la transportaremos fácilmente. Ajustamos la masa con cuidado en nuestro molde y para cortar el sobrante, pasamos el rodillo por encima del molde y se cortará el sobrante de masa. El molde debe estar engrasado y enharinado para evitar que se pegue. Lo mejor es tener un molde desmontable pero si no disponéis de el y no queréis estropear vuestro molde al cortar la tarta, podéis cubrirlo con papel de horno y sobre el papel de horno colocar la masa (haremos un vídeo para que veáis las opciones).
  • Una vez colocada la masa la pinchamos con un tenedor para evitar que crezca. Ademas le podremos encima papel de horno y encima un peso, que pueden ser por ejemplo garbanzos secos. Existen bolas de porcelana para hornear pero con unas legumbres es suficiente.
  • Cuando hayan pasado unos 10 minutos retiráis el peso y el papel de horno y dejáis que se hornee durante otros 8 minutos aproximadamente. No la dejéis muy dorada porque todavía debemos meterla en el horno otros 20 minutos cuando pongamos nuestro relleno, y si la dejamos muy cocida se quedará demasiado tostada.
  • Dejamos enfriar y ya tenemos lista nuestra base para tarta.

Espero que la disfrutéis!!!

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